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Luz en casas de campo

Potencia contratada, bombas de agua, segundas residencias y casas sin suministro. Lo que hemos aprendido instalando internet en el campo, aplicado a la factura de la luz.

Potencia contratada

La potencia son los kilovatios (kW) que puedes usar a la vez. Se paga cada día, la uses o no. En una casa de campo suele estar mal ajustada por una de estas dos razones:

  • Sobra potencia. Se contrató para una obra o para una familia que ya no vive allí. Cada kW de más se paga todo el año.
  • Falta potencia. Salta el limitador (ICP) cuando arranca la bomba con el horno encendido. Se resuelve subiendo potencia o repartiendo el uso.

En la tarifa 2.0TD hay dos potencias: punta (P1) y valle (P2). La de valle cuesta mucho menos. Puedes contratar más kW en valle que en punta, y eso es exactamente lo que le viene bien a una bomba que riega de noche.

Lo normal es poder cambiar la potencia una vez cada 12 meses. Bajarla tiene un coste pequeño regulado. Subirla cuesta más, porque se pagan derechos por cada kW, y si superas la potencia del boletín te pedirán uno nuevo.

Cómo saber si te sobra: mira en la factura la potencia máxima demandada (el contador digital la registra). Si nunca se acerca a la contratada, bájala.

2.0TD frente a 3.0TD: bombas de agua y riego

2.0TD es la tarifa para suministros de hasta 15 kW: casas, pequeños negocios y la mayoría de fincas. 3.0TD es para más de 15 kW: naves, bombas de riego grandes y explotaciones con maquinaria. Tiene seis potencias y seis periodos, y penaliza pasarse de la potencia contratada.

La bomba de pozo

Una bomba trifásica de pozo consume en el arranque varias veces su potencia nominal. Por eso salta el ICP aunque la bomba, en marcha, gaste poco. Antes de pasar a 3.0TD, hay tres cosas que mirar:

  • Arrancador suave o variador. Reduce el pico de arranque y muchas veces evita subir potencia.
  • Programar el riego en valle (de 0 a 8 h y fines de semana). Ahí la energía y la potencia son más baratas.
  • Potencia distinta en punta y valle. Poca de día, la que necesite la bomba de noche.

Cuándo sí 3.0TD

Cuando la suma real de lo que arranca a la vez supera los 15 kW, o cuando el suministro ya es trifásico de más de 15 kW. En ese caso conviene revisar las seis potencias: la mayoría de contratos 3.0TD de finca tienen las seis iguales, y eso sale caro.

Segundas residencias

Si la casa se usa fines de semana y en verano, el consumo es bajo y la factura se la llevan los términos fijos: potencia, alquiler del contador e impuestos. Ahí el precio del kWh importa poco.

  • Baja la potencia al mínimo que aguante la casa cuando estás. Es el ahorro más grande.
  • Tarifa con término fijo bajo. Algunas comercializadoras cobran un extra diario por "servicio"; en una segunda residencia se nota.
  • No des de baja el suministro si vas a volver. Dar de alta otra vez cuesta derechos de enganche y, si pasan años, pueden pedirte boletín nuevo.
  • Vigila las fugas. Un termo eléctrico que se queda encendido o una bomba de piscina programada gastan más que toda la estancia.

Casas sin suministro

Para dar de alta la luz en una casa que nunca la ha tenido, o que lleva muchos años sin contrato, hacen falta cuatro cosas:

  1. Boletín eléctrico (CIE) firmado por un instalador autorizado, que certifica que la instalación de la casa es segura.
  2. Documentación de la vivienda. Según el municipio, licencia de primera ocupación o cédula de habitabilidad. En suelo rústico es el punto que más se atasca.
  3. Respuesta de la distribuidora. Si hay red cerca, se paga la acometida y los derechos de extensión y acceso por cada kW. Si la red está lejos, la extensión puede costar miles de euros.
  4. Contrato con una comercializadora, que es quien pide el alta a la distribuidora.

Cuando la red está lejos o la distribuidora pide una extensión cara, la alternativa es una instalación aislada con placas y baterías. Antes de decidir, conviene tener las dos cifras encima de la mesa.

Contador y boletín

El contador

El contador es de la distribuidora y se paga en alquiler en cada factura, lo tengas con quien lo tengas. Los contadores digitales registran el consumo por horas y la potencia máxima que has demandado. Esa lectura es la que usamos para ajustar la potencia sin adivinar.

El boletín

El boletín es el Certificado de Instalación Eléctrica (CIE). Lo emite un instalador autorizado y lo pide la distribuidora para un alta nueva, para subir la potencia por encima de la que figura en el boletín anterior y para pasar de monofásico a trifásico. Vale 20 años. Si no lo encuentras, la distribuidora suele tener copia; si nunca lo hubo, hay que hacer uno.

Nosotros no emitimos boletines. Si lo necesitas, te ponemos en contacto con un instalador autorizado de la zona.

Empieza por la factura

Sube tu factura y te decimos si la potencia y la tarifa están bien. Si ya lo están, te lo decimos y no te hacemos cambiar.